
Transantiago:
¿Operador de sueños
troncal metafísico
o alimentador de emoción?
Perdón, pero ¿alguien me colaría en la fila? No es que disfrute con los abusos, pero la espera me deprime y necesito hacer Bip en el cobrador amigo con urgencia.Tampoco me gustan las hipocresías, así es que si lo consideran injusto, vayan y expónganlo ahora. ¿No van a decir nada? Me parece que todos lucen estúpidos, inadecuados, incapaces, torpes, mal educados. Desterrados de algún paraíso de alfombras muro a muro y de carpetas colgantes con el famoso Transantiago.
Me he humillado hasta lo indecible. He cerrado el ojo incesantemente al viejo verde que me antecede en esta cola infame a ver si su ego ensanchado permite que suba por fin al troncal esperado. ¿Va a dejar que pase? No sé para qué pregunto. Todos responden con rostros agrios.¿Por qué el desespero por trepar a este busecito? No son nada de elegantes, distinguidos, glamorosos y huelen a goma. Pero sirven, no me digan que no y te ahorran la plata del taxi que a veces no es poca, es mucha.
Nunca pensé que fuera tal el caos. En realidad no especulaba nada o varias cosas que es lo mismo. En fin. ¿Quieren que diga algo? Ejercicio debería hacer. Gimnasia calistenia, artes marciales, spinning, trote, baile entretenido, cha cha chá, hip hop, techno electro. Invitar a toda esta cola de gente deprimida a que lleguen bailando al trabajo, la cita, el psiquiatra. Mejor no les digo nada. No es que sea floja como la mandíbula de abajo, pero estoy enojada. Sí, soy mal genio sobre todo, soberbia como pocas, una rata rabiosa que mira el queso del vecino. Sí, dieciséis minutos han bastado para meditar la idea del ahorro. Tener mi autito y evitarme el tedio monstruoso de las colas inagotables y la revancha del santiaguino iracundo por llegar a destino.
¿Operador de sueños
troncal metafísico
o alimentador de emoción?
Perdón, pero ¿alguien me colaría en la fila? No es que disfrute con los abusos, pero la espera me deprime y necesito hacer Bip en el cobrador amigo con urgencia.Tampoco me gustan las hipocresías, así es que si lo consideran injusto, vayan y expónganlo ahora. ¿No van a decir nada? Me parece que todos lucen estúpidos, inadecuados, incapaces, torpes, mal educados. Desterrados de algún paraíso de alfombras muro a muro y de carpetas colgantes con el famoso Transantiago.
Me he humillado hasta lo indecible. He cerrado el ojo incesantemente al viejo verde que me antecede en esta cola infame a ver si su ego ensanchado permite que suba por fin al troncal esperado. ¿Va a dejar que pase? No sé para qué pregunto. Todos responden con rostros agrios.¿Por qué el desespero por trepar a este busecito? No son nada de elegantes, distinguidos, glamorosos y huelen a goma. Pero sirven, no me digan que no y te ahorran la plata del taxi que a veces no es poca, es mucha.
Nunca pensé que fuera tal el caos. En realidad no especulaba nada o varias cosas que es lo mismo. En fin. ¿Quieren que diga algo? Ejercicio debería hacer. Gimnasia calistenia, artes marciales, spinning, trote, baile entretenido, cha cha chá, hip hop, techno electro. Invitar a toda esta cola de gente deprimida a que lleguen bailando al trabajo, la cita, el psiquiatra. Mejor no les digo nada. No es que sea floja como la mandíbula de abajo, pero estoy enojada. Sí, soy mal genio sobre todo, soberbia como pocas, una rata rabiosa que mira el queso del vecino. Sí, dieciséis minutos han bastado para meditar la idea del ahorro. Tener mi autito y evitarme el tedio monstruoso de las colas inagotables y la revancha del santiaguino iracundo por llegar a destino.
